Julieta espera a su Romeo sabiendo que tal vez nunca llegue hasta su balcón. Y sin embargo espera, porque ¿qué más puede hacer como todo el eufórico amor guardado en su pecho? Por más de que nunca llegue, lo espera soñándolo, y lo sueña amándolo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario